El Ayuntamiento impulsa Sevilla N.O.D.E., un proyecto que combina datos, inteligencia artificial y herramientas digitales para transformar la gestión urbana.
Sevilla ha dado un nuevo paso para convertir la tecnología en una herramienta cotidiana de la ciudad. El Ayuntamiento presentó el 1 de septiembre Sevilla N.O.D.E., un proyecto estratégico que busca avanzar hacia un modelo de destino inteligente mediante el uso de datos, inteligencia artificial, innovación y nuevas plataformas digitales. La iniciativa cuenta con una inversión superior a 2,8 millones de euros y se integra con la Plataforma Inteligente de Destinos de Segittur.
La pregunta para muchos sevillanos es qué significa realmente una “ciudad inteligente” y si estas inversiones terminarán teniendo algún efecto práctico más allá del turismo. La respuesta pasa por herramientas como un Gemelo Digital, una Agenda Ciudad y sistemas capaces de reunir y analizar información para facilitar la planificación municipal. En paralelo, la expansión de empresas tecnológicas como Teknei refuerza la apuesta de Sevilla por atraer inversión y generar empleo cualificado.
¿Qué es Sevilla N.O.D.E. y para qué servirá en la ciudad?
Sevilla N.O.D.E. pretende crear una infraestructura digital capaz de conectar información de diferentes ámbitos de la ciudad para mejorar la toma de decisiones. El proyecto presentado por el Ayuntamiento se integra en la Plataforma Inteligente de Destinos de Segittur y está orientado especialmente a la transformación digital del sector turístico, aunque sus herramientas pueden tener aplicaciones más amplias para la gestión urbana. La inversión anunciada supera los 2,8 millones de euros, una cantidad destinada a desarrollar soluciones tecnológicas que permitan aprovechar los datos y la inteligencia artificial.
Uno de los elementos más llamativos es el Gemelo Digital, una representación virtual de la ciudad que puede ayudar a visualizar información y analizar diferentes escenarios. En términos prácticos, este tipo de tecnología permite trabajar con datos urbanos de una manera más integrada y estudiar cómo determinados cambios pueden afectar a distintos espacios o servicios. Para Sevilla, una ciudad con una elevada actividad turística, una amplia red de movilidad y una fuerte presión sobre determinados espacios del centro histórico, disponer de información conectada puede ser especialmente útil. La iniciativa también contempla una Agenda Ciudad orientada a reunir y facilitar el acceso a información de interés. El objetivo final es que la tecnología no se limite a mostrar datos, sino que ayude a planificar mejor los servicios y a gestionar los recursos disponibles.
La relevancia de este cambio se entiende mejor al observar cómo ha evolucionado el uso de Internet en Andalucía. Según los últimos datos publicados por el Instituto Nacional de Estadística, el 94,7% de la población andaluza de 16 a 74 años utilizó Internet en los tres meses anteriores a la encuesta de 2025 y el 92% lo hizo de forma diaria. Además, el 57,6% realizó compras por Internet durante ese periodo. Estas cifras muestran que buena parte de la población ya utiliza servicios digitales habitualmente, por lo que la siguiente etapa consiste en trasladar esa transformación a la relación con la propia ciudad.
¿Cómo puede afectar esta tecnología al día a día de los sevillanos?
Para un vecino de Sevilla, el interés de una ciudad inteligente no está únicamente en conceptos como inteligencia artificial o Gemelo Digital, sino en si esas herramientas permiten resolver problemas concretos con mayor rapidez. Una administración que utiliza mejor sus datos puede detectar necesidades, planificar actuaciones y coordinar servicios de una forma más eficiente. En una ciudad que combina turismo, movilidad, actividad comercial, grandes eventos y barrios con necesidades muy diferentes, disponer de información actualizada puede ayudar a que las decisiones municipales estén más ajustadas a la realidad. El Ayuntamiento plantea precisamente Sevilla N.O.D.E. como una vía para conseguir una gestión más inteligente, sostenible y eficiente.
La aplicación también puede tener importancia para quienes visitan Sevilla, pero eso no significa que el proyecto deba beneficiar exclusivamente al turismo. Una mejor gestión de los flujos de visitantes puede contribuir indirectamente a reducir determinadas presiones sobre espacios muy concurridos, mientras que la información digital puede facilitar la planificación de actividades y servicios. El reto será conseguir que los datos utilizados para mejorar la experiencia turística también sirvan para mejorar la experiencia de quienes viven en la capital durante todo el año. En este punto será importante observar cómo evolucionan las herramientas anunciadas y qué servicios llegan realmente al ciudadano. El propio Ayuntamiento mantiene actualmente una aplicación municipal que busca conectar a los vecinos con la administración y centralizar servicios, información y gestiones.
La transformación digital también está relacionada con el mercado laboral sevillano. El 3 de septiembre, el alcalde José Luis Sanz visitó las instalaciones de Teknei en el Edificio Galia Puerto y destacó la expansión de la multinacional tecnológica en Sevilla como una oportunidad para atraer inversión y empleo de alta cualificación. La empresa está especializada en servicios informáticos, inteligencia artificial y ciberseguridad, y el Ayuntamiento considera que su crecimiento puede reforzar el posicionamiento de Sevilla como polo tecnológico del sur de Europa.
Ese movimiento empresarial resulta especialmente relevante para los jóvenes formados en Sevilla y para quienes estudian carreras vinculadas a ingeniería, informática, datos o nuevas tecnologías. La apuesta municipal por atraer compañías tecnológicas puede generar oportunidades laborales que complementen el peso tradicional del turismo y los servicios en la economía local. Sin embargo, el impacto dependerá de que las inversiones se traduzcan en puestos de trabajo estables, formación y oportunidades para el talento que sale de las universidades sevillanas. El Ayuntamiento ha señalado precisamente la retención de talento como uno de los objetivos vinculados a la expansión tecnológica de la ciudad.
¿Qué tendrá que vigilar Sevilla para que la transformación digital funcione?
El avance hacia una Sevilla más tecnológica también plantea preguntas sobre cómo se utilizarán los datos y cómo se garantizará que la digitalización no deje atrás a quienes tienen mayores dificultades para utilizar herramientas tecnológicas. Los datos del INE muestran que el uso de Internet está ampliamente extendido en Andalucía, pero una ciudad digital no puede asumir que todos los ciudadanos tienen las mismas habilidades, dispositivos o posibilidades de acceso. El propio INE mide periódicamente el equipamiento tecnológico de los hogares, el uso de Internet, el comercio electrónico y las competencias digitales precisamente porque la transformación tecnológica también tiene una dimensión social.
Por eso, el éxito de Sevilla N.O.D.E. no debería medirse únicamente por el número de plataformas creadas o por la cantidad de datos procesados. Para el ciudadano, serán más importantes cuestiones como si resulta más sencillo encontrar información municipal, si los servicios responden con mayor rapidez, si la planificación urbana mejora o si las nuevas herramientas reducen trámites innecesarios. También será necesario conocer cómo se protege la información utilizada por estos sistemas y qué controles existen sobre las aplicaciones de inteligencia artificial. La tecnología puede facilitar la gestión pública, pero necesita reglas claras, transparencia y supervisión para generar confianza entre los sevillanos.
El proyecto llega además en un momento en el que Sevilla busca consolidarse como un polo tecnológico y empresarial del sur de España. La presentación de Sevilla N.O.D.E. se suma a la expansión de compañías como Teknei y a la celebración próxima de iniciativas relacionadas con innovación y emprendimiento, como Al Andalus Innovation Venture, previsto para los días 22 y 23 de septiembre en Sevilla TechPark con más de 200 ponentes y una previsión de más de 3.000 profesionales.
La combinación de inversión pública, empresas tecnológicas, universidades y emprendimiento puede cambiar progresivamente el perfil económico de la capital. Para Sevilla, el desafío consiste en aprovechar esa oportunidad sin perder de vista los problemas cotidianos que siguen marcando la vida urbana: movilidad, vivienda, turismo, servicios públicos, sostenibilidad y desigualdades entre barrios. Una ciudad inteligente no es simplemente una ciudad con más tecnología, sino una ciudad capaz de utilizarla para tomar mejores decisiones y ofrecer servicios más útiles.
La evolución de Sevilla N.O.D.E. será, por tanto, especialmente interesante durante los próximos meses. El proyecto ya tiene una inversión definida, herramientas identificadas y una conexión con la estrategia nacional de destinos inteligentes, pero su verdadero impacto se comprobará cuando esas soluciones pasen de la planificación a los servicios que utilizan vecinos, empresas y visitantes.
Para el sevillano, la cuestión clave no será cuánta inteligencia artificial incorpora la ciudad, sino cuánto facilita la tecnología su relación con Sevilla. Si los datos permiten anticipar necesidades, mejorar servicios y hacer más eficiente la administración, la transformación digital puede convertirse en algo visible en la vida cotidiana. Y si además consigue atraer empresas, generar empleo cualificado y retener talento formado en la capital, la apuesta tecnológica tendrá también una dimensión económica. Sevilla empieza así una nueva etapa en la que el reto será convertir la innovación en resultados concretos para quienes viven, trabajan y estudian en la ciudad.
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