Juanma Moreno inicia su tercer mandato con Vox integrado en el Ejecutivo tras semanas de negociación que también marcarán la agenda de la ciudad.
La política andaluza vive semanas de cambios que, aunque se deciden en el Parlamento de Andalucía, tienen efectos directos sobre Sevilla, sede de las instituciones autonómicas y escenario de buena parte de los movimientos que han llevado a Juanma Moreno a iniciar su tercer mandato como presidente de la Junta. El pasado 2 de julio, Moreno fue investido en segunda votación con 68 apoyos, los 53 escaños del PP más los 15 de Vox, frente a los 41 votos de los partidos de izquierda. La cifra confirma que, sin el respaldo de la formación liderada en Andalucía por Manuel Gavira, el presidente no habría alcanzado la mayoría simple necesaria para revalidar el cargo.
El acuerdo que desbloqueó la investidura
Minutos antes de aquella votación, Moreno y Gavira firmaron lo que ambos denominaron el Acuerdo de Gobierno y Estabilidad para Andalucía, un documento de sesenta páginas con ciento cincuenta medidas y plazos concretos de ejecución. El pacto entrega a Vox una vicepresidencia y la consejería de Turismo, Desregulación, Justicia y Administración Local, una cartera con un gasto anual cercano a los 1.200 millones de euros dentro de un presupuesto autonómico que roza los 52.000 millones. Se trata de la primera vez que la formación de Santiago Abascal entra en un gobierno autonómico con una vicepresidencia propia, un hito que en Génova se observa con la vista puesta en otras comunidades donde la aritmética parlamentaria podría repetir escenarios similares en el futuro.
El texto incluye también el concepto de prioridad nacional, una fórmula que ya aparece en pactos similares firmados por Vox en otras regiones y que ha generado debate entre analistas y partidos de la oposición por su formulación. Para el PP andaluz, el reto ahora es traducir ese acuerdo político en leyes concretas y en las cuentas del próximo presupuesto, mientras que Vox exigirá avances visibles en materia de desregulación y en la prometida revisión a la baja de los impuestos autonómicos. Ese doble frente, presupuestario y fiscal, será probablemente el primer termómetro real de cómo funciona la convivencia entre ambos socios de gobierno.
Un gabinete pensado para diluir el peso del nuevo socio
Lo llamativo del nuevo Ejecutivo presentado por Moreno es que, pese a la entrada de Vox, mantiene a diez de los once consejeros de la legislatura anterior. El presidente andaluz ha optado por un gobierno de continuidad, al que ha añadido dos vicepresidencias adicionales, la primera y la tercera, con el objetivo de repartir el peso institucional y evitar que la vicepresidencia segunda que ocupa Gavira concentre demasiada influencia dentro del organigrama. En la práctica, aunque Gavira tiene prelación protocolaria sobre el resto del gabinete, la coordinación ejecutiva recae en la vicepresidencia primera, en manos de Antonio Sanz, una figura de plena confianza del presidente.
La toma de posesión del nuevo Consejo de Gobierno se celebró en el Palacio de San Telmo, sede histórica de la Presidencia de la Junta en Sevilla, en un acto que incluyó un recuerdo a las víctimas del incendio de Los Gallardos, en Almería, y al exconsejero José Carlos Gómez Villamandos, fallecido recientemente. Moreno reivindicó la unidad de su equipo pese a tratarse de una coalición entre dos fuerzas políticas distintas, y señaló que el primer objetivo del nuevo Ejecutivo será la elaboración del próximo presupuesto autonómico. El Consejo de Gobierno cuenta, además, con más mujeres que hombres entre sus miembros, y Ana Mestre asumirá la presidencia del Parlamento andaluz en sustitución de Jesús Aguirre.
Qué puede cambiar para los sevillanos en el día a día
Para el ciudadano de a pie, más allá de los nombres y las siglas, lo relevante es qué puede significar este nuevo equilibrio político en asuntos que afectan directamente a su vida cotidiana: vivienda, sanidad y servicios públicos son las tres áreas que con más frecuencia se citan como posibles terrenos de fricción o de cambio dentro del nuevo gobierno. La entrada de Vox en la consejería de Turismo también resulta significativa para una ciudad como Sevilla, que vive en gran medida del sector turístico y que seguirá de cerca cómo se gestionan las competencias de desregulación en un ámbito tan sensible para su economía local.
La legislatura que ahora arranca se presenta, en definitiva, como un banco de pruebas para comprobar si el modelo de gobierno compartido entre PP y Vox puede sostenerse con estabilidad durante varios años o si, por el contrario, las tensiones en torno a la fiscalidad, la desregulación o las políticas migratorias terminan generando fricciones visibles. Sevilla, como capital autonómica, será el escenario donde se libren buena parte de esos debates, desde el Parlamento hasta el propio Palacio de San Telmo, y sus vecinos tendrán ocasión de comprobar en los próximos meses si las promesas del acuerdo se traducen en medidas concretas o quedan, de momento, en el papel.
Fuentes consultadas:
https://www.elespanol.com/espana/andalucia/20260715/juanma-moreno-toma-posesion-ejecutivo-acuerdo-fuerzas-politicas-solo-gobierno/1003744321867_0.amp.html
https://www.eldiario.es/andalucia/juanma-moreno-firmar-pacto-gobierno-vox-prioridad-nacional-existe-administracion_1_13352085.html
https://www.moncloa.com/2026/07/11/gobierno-continuidad-andalucia-moreno-vox-3398358

